Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008.
11/04/2008
Matanza de focas bebès

Nos hemos enterado en los medios de comunicación de un cruel hecho que ocurre en Canadá. El gobierno de ese país promueve la matanza, en una forma despiadada de miles de focas en su territorio. La meta es matar 350.000 focas para llegar a casi un millón en tres años.
Ellos aducen la sobrepoblación que podría darse de este simpático e inofensivo animal, cosa que no resulta cierta y no es justificable de ninguna manera, ya que las condiciones climatológicas, el deshielo y otros factores han hecho que la población de estas focas vaya en descenso.
La vulnerabilidad de estas focas se debe a que son criaturas de menos de tres meses, el 95% está entre los doce días de nacida y los 4 meses, a que a veces no han probado alimento, apenas han desarrollado unas pocas habilidades para nadar y están aun en el hielo, lo cual las hace presa fácil de estos hombres.
El método para matarlas resulta terrible aun cuando afirman que es humanitario, esto no es así, veamos por qué. Se les golpea en la cabeza. Sin embargo, un solo golpe no las mata, así que o se les golpea una segunda vez o se les deja en el hielo agonizantes, se les inserta un gancho para arrastrarlas aun vivas o bien, se les quita la piel cuando todavía están conscientes.
Las estadísticas mostradas por el IFAW, grupo que ha documentado los hechos, dicen que el 79% de estos tipos no han revisado si los animales aun están vivos cuando son despellejados, lo cual les ocasiona un sufrimiento inaceptable.
Fuente: Conciencia animal
El biodiesel que se consume en Alemania destruye bosques en Argentina y contribuye al cambio climático

El biodiesel comercializado en Alemania produce mucho más daño al ambiente que lo estimado. Esta es la conclusión del informe presentado hoy por Greenpeace en la capital alemana.
A partir de este análisis, Greenpeace comprobó que el biodiesel añadido al diesel que se comercializa no sólo proviene de aceite de colza cultivada en Alemania sino que un 20 por ciento proviene de aceite de soja. “La soja es cultivada en muchos países de América del Sur, como por ejemplo en Argentina. En este país los bosques nativos están siendo destruidos por nuevas plantaciones de esta oleaginosa”, sostuvo Alexander Hissting, responsable de la campaña de agricultura de Greenpeace Alemania.
La reglamentación europea estipula un corte de los combustibles fósiles con un 5,5 por ciento de biocombustibles para el 2010 y del 17 por ciento para el 2020. Alemania es uno de los principales destinos de las exportaciones de las plantas de biodiesel que funcionan hoy en Argentina. Durante 2007 se exportaron alrededor de 300 mil toneladas de biodiesel desde Argentina (con sólo dos plantas en funcionamiento), de las cuales el 25 por ciento tuvieron como destino el bloque comunitario.
Según Greenpeace Alemania, cada porcentaje adicional en el corte de biodiesel en Alemania significa más de 700.000 hectáreas de plantaciones de soja extra por año. Si se quiere llegar al corte del 17 por ciento, Alemania necesitaría importar cerca de 4.900 millones de litros de biodiesel de soja, lo que significa más de 10 millones de hectáreas de ese cultivo, una superficie similar a la provincia de Santa Fe.
“Si lo que se quiere es proteger el clima, necesitamos proteger los últimos bosques nativos que quedan”, enfatizó Alexander Hissting. “El objetivo del corte de combustibles fósiles con un porcentaje de biocombustibles es un camino equivocado”.
Los impactos destructivos de los biocombustibles sobre el clima fueron señalados en la prestigiosa revista Science. Según esta publicación se debería consumir biodiesel de soja por 319 años para compensar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero producidas por la deforestación provocada por las plantaciones de soja en el Amazonas. En Argentina, en los bosques nativos de la región chaqueña demandaría 176 años.
Fuente: Greenpeace Argentina
21/04/2008
Glaciar Perito Moreno: amenazado

Con un frente de cinco kilómetros de ancho y hasta 70 metros de altura, el glaciar Perito Moreno se desplaza majestuoso por el Lago Argentino, ajeno a la amenaza ambiental que se gesta en su entorno por el precipitado crecimiento del centro turístico donde se alojan miles de visitantes.
El Perito Moreno es la más atractiva de las 365 masas de hielo del Parque Nacional Los Glaciares, al sudoeste de la sureña provincia de Santa Cruz, en la Patagonia argentina. En los últimos siete años, la cantidad de turistas de todo el mundo que lo visitaron cada año pasó de 5.000 a más de 500.000, según informa el parque.
A sólo 80 kilómetros de ese increíble espectáculo, se levanta El Calafate, una localidad que tenía apenas 4.000 habitantes hace sólo una década y que hoy supera los 20.000, sin contar a los turistas que se alojan repartidos entre su casi centenar de hoteles y cabañas de diversas categorías.
Ubicado a unos 3.000 kilómetros al sudoeste de Buenos Aires, El Calafate, además de puerta de entrada al Perito Moreno, es el centro turístico del país que mayor crecimiento tuvo en los últimos años.
Pero los ambientalistas están preocupados por este trepidante desarrollo, que ya comenzó a provocar la contaminación del lago que aloja al enorme glaciar.
"Ahora, con la excusa de abrir el abanico de visitantes, se busca atraer a un nuevo perfil de turistas de alto poder adquisitivo", alertó. Para ello se construyen costosos hoteles y casinos que están cambiando la fisonomía del pueblo y tienen la infraestructura de servicios al borde del colapso.
Muchos de los hoteles están construidos en zonas de manantiales y sus redes de aguas servidas son derivadas sin el debido tratamiento a la Bahía Redonda, en el Lago Argentino, donde técnicos de la Asociación Calafate Natural detectaron la presencia de bacterias provenientes de la materia fecal.
"Tenemos una planta de tratamiento que fue ya infinitamente superada por la demanda y prometieron erigir otra en dos años, pero habría que apurar la realización de pequeños módulos para el tratamiento de estos residuos", señaló Frías, de la asociaciòn.
Expresó tambièn su preocupación por un plan del municipio para construir un azud nivelador que mantenga pareja la elevación del agua en la bahía todo el año, independientemente de las subidas y bajadas provocadas por el derretimiento de los témpanos que caen.
De esa manera, las autoridades proyectan contar con un espejo de agua que se mantendría constante y permitiría desarrollar allí actividades náuticas y otras de recreación. También se protegería a la zona residencial de eventuales crecidas abruptas del lago en esas costas, argumentan.
Pero los ambientalistas, que no consiguen desde hace un año que se responda a sus pedidos de información, sostienen que la obra podría tener un impacto muy negativo. En primer lugar porque concentraría la materia orgánica que hoy se vierte al lago en las orillas de El Calafate.
Pero, sobre todo, lo que les preocupa es que con la alteración del ritmo de crecimiento y bajada del agua, se va a impedir que miles de aves aniden y se reproduzcan en el humedal que se conforma en las orillas de la bahía en el período de bajante.
Frías sostuvo que se trata de playeritos, chorlitos, pitotoys, becasinas de mar, y también cisnes de cuello negro, coscorobas, patos y flamencos.
"Los beneficios y servicios que brindan los humedales tanto a los ecosistemas como a las comunidades debe ser un tema central de la campaña de este año", advirtieron miembros de la Fundación Proteger, con sede en la provincia de Sante Fe, en el litoral argentino. El lema de la campaña este año será: "Humedales sanos, gente sana".
Fuente: IPS NOticias
